“Me atraen las imágenes que no son claras a primera vista, que dejan un espacio para la interpretación en tu mente, para completarlas”. Así describe el holandés Han Nefkens su colección de arte contemporáneo, la “Colección H+F”, que inició hace siete años y que reúne 450 obras de casi 80 artistas de todo el mundo, incluyendo a Rirkrit Tiravanija, Thomas Ruff, Shirin Neshat, Edwin Zwakman o Felix Gonzalez-Torres. Han Nefkens ha dotado a su colección de una filosofía particular: más que un mero conjunto de obras privado y estático, la “Colección H+F” es un proyecto concebido para ir generando otros proyectos en colaboración con varios museos europeos. A algunos de ellos les cede una significante cantidad de obras como préstamos a largo plazo con el fin de que todo el mundo las pueda disfrutar ya que, como dijo en una ocasión, “parece que sólo disfruto del arte cuando puedo compartirlo con otras personas… Compartir lo que siento, eso es lo que me motiva”. Una muestra de cerca de 60 fotografías, organizada en colaboración con museos de Holanda, Francia y Alemania y coproducida con Bancaja, podrá verse en la Fundació Foto Colectania, en la exposición “Las partes y el todo. Colección H+F”, comisariada por el artista Ignasi Aballí, del 29 de octubre de 2007 al 26 de abril de 2008.
Con esta exposición de fotografía contemporánea, la Fundació Foto Colectania emprende una nueva aventura: proponer a un artista el comisariado de una exposición. Ha sido el propio coleccionista el que propuso a Ignasi Aballí, artista barcelonés con una trayectoria larga y consagrada, seleccionar las fotografías de la Colección H+F, con la idea de ofrecer su propia visión y así enriquecerla, descubriendo nuevas relaciones entre las obras. Aballí consigue en un acto creativo lo que Nefkens denomina como una nueva obra de arte.
Esta exposición, tal y como explica el propio Aballí, “lleva por título Las partes y el todo, y con él se quiere hacer referencia tanto a la idea de que la colección está formada por obras de diferentes artistas que a la vez constituyen un conjunto coherente, como a que las obras representan la dualidad entre visiones fragmentarias y parciales sobre la realidad así como visiones que pretenden mostrarla desde un punto de vista más amplio o global”.
Entre las piezas que Ignasi Aballí ha seleccionado destacan aquellas que mejor reflejan los objetivos de Han Nefkens: obras que estimulan a pensar y a renovar la mirada. Son imágenes que demuestran su proximidad con la pintura, como las obras del artista alemán Jörg Sasse y del neoyorquino Stephen Shore, otras en las que los límites entre realidad y abstracción se disuelven, como en las fotografías de la americana Roni Horn, la sueca Annika von Hausswolff, el alemán Thomas Ruff o de los japoneses Rinko Kawauchi y Naoya Hatakeyama, y por último, obras con connotaciones sociales o políticas, como son las de los holandeses Gerald Van Der Kaap y Martine Stig, del argentino Rirkrit Tiravanija o de la artista iraní Shirin Neshat. En todas ellas, lo que se ve es menos de lo que se intuye, pues siempre hay algo oculto, algo que se esconde, ya sea un rostro, un paisaje o incluso un sentimiento.
Fecha: Del 29 de octubre de 2007 al 26 de abril de 2008
Lugar: Fundació Foto Colectania, C/ Julián Romea 6 D2, 08006 Barcelona (mapa)
Precio: Entrada gratuita
Este ensayo fotográfico es diferente a otros reportajes sobre “el país en llamas”, una expresión común y tristemente banal. Las imágenes nocturnas, saturadas de color, testimonian el combate contra las llamas descontroladas, la lucha sin descanso, un sentimiento de urgencia y, en algunos casos, de casi pánico. Las imágenes tomadas durante el día en blanco y negro muestran lo que el fuego dejó tras de sí: casas destruidas, hombres cansados, miradas vacías, la muerte.
El retrat d’Ernesto “Che” Guevara fet per Alberto Korda és la imatge més reproduïda en la història de la fotografia. Els usos d’aquesta imatge han estat tan diversos com la quantitat de suports que la contenen –cendrers, samarretes, tatuatges, grafits, marques de cervesa, pins– i està repartida per tots els racons de la geografia planetària. Es tracta d’un fetitxe de consum global que ha adquirit vida pròpia, més enllà del personatge que el va inspirar, i que va començar la seva trajectòria a partir de la mort del Che i de les convulsions del 68. El retrat del Che, avui ubicu, inspira encara les lectures més variades, i és capaç d’unir contestataris i estrelles de Hollywood, revolucionaris i top models, alternatius i venedors de quincalla, artistes consagrats i grafiters anònims, nostàlgics del comunisme i ultres del futbol…
